INQUEBRANTABLE ESPERANZA para HACER REALIDAD los SUEÑOS

Sobre la sólida base de los valores culturales y universales que se desprenden del encuentro espontáneo e  incontaminado con  la Coca de los Andes – de lo cual tuve experiencia – guardo cuidadosamente las enseñanzas que he obtenido en haber sido parte y participe de las reivindicaciones sociales de los Pueblos Andinos, siguiendo idealmente fiel en eso, a pesar de las distancias, dando mi testimonio de los valores culturales, sociales, naturales y científicos de la sagrada Coca verde, reconfirmando mi incondicional – y nunca traicionada ni denegada – identificación con su esencia simbólica, realmentes alma y futuro de los Pueblos.

Aunque quedan váliosas todas las acciones emprendidas en los distintos campos del conocimiento, cuales investigación, antropología, finanzas y economía, política, ecología y mucho más, sin embargo domina sobre todo la identidad mágica y misteriosa de la Coca… camino y solución …

Hatun ñan en la lengua quechua es el gran camino que individuos y Pueblos – los Pueblos Andinos y los otros del mundo – tienen que empezar a recorrer nomás, firmes en dar con el primer paso; en la coherencia de sus acciones y en el Respeto hacia todo lo que vive, la cosecha será espontánea y rica de frutos benditos … para Todos.

En mi vida queda como una fuente permanente de renovada energía la certeza, impredecible y tranquilizadora, que la chispa de mis aventuras, el Respeto hacia todo lo que vive, haya resistido a lo largo de todo un océano, viajando tras la inspiración del Maestro Albert Schweitzer, como a extender un puente o un arco iris simbólico  desde la  aldea africana de Lambaréné hasta los remotos rincones de los Andes, para tomar nuevas formas en la sagrada Coca verde, signo de esperanza de que todos endremos éxito, aunque en  aguas peligrosas, todos igualmente bendecidos y en riesgo.

Para mí la realización del círculo en la inspiración schweitzeriana es un regalo de valor incalculable que la sagrada Coca me ha concedido, junto con la buena salud que se mantiene, a pesar del inexorable desgaste del tiempo, nutrida por la energía física y psíquica que seguramente es algo especial y tiene sus raíces en los misterios de la Vida.

Si los Pueblos de la sagrada Coca, cómo fuertemente deseo y espero, se mantendrán firmes en sus raíces culturales, es muy probable que acaben aún más aislados en la escena mundial, perdiendo  también los financiamientos internacionales que tienen bajo chantaje permanente a las Naciones productoras de Coca, para que echen mano y empeño a la obra de hacer progresivamente desaparecer la sagrada Coca verde.

Como descrito en otro capítulo, sin embargo, un plan bien pensado y coherente para la  industrialización de la Coca, a nivel nacional reemplazará las aparentes pérdidas económicas, produciendo ganancias legales y quizás mayores, sin olvidar el valor de la energía positiva generada por la satisfacción de lograr éxitos únicamente con las fuerzas del Pueblo, identificado y unido en su Autodeterminación.

Cada hoja sagrada entregada a las drogas es una oportunidad perdida en el camino hacia  la dignidad de los Pueblos, Andinos y no sólo, en la agregación  ideal de las multitudes identificadas de cada origen geográfico y cultural, rumbo al destino común y universal del Bien; desde la perspectiva de los patrimonios tradicionales y de la biodiversidad, estoy segura de que la Coca andina es simplemente lo que es … sagrada y verde.

Ciertamente ya no habrá demasiada Coca, cuando la hoja andina se pondrá a buen uso, en el procesamiento de alimentos y productos naturales; sin embargo es indispensable que se emita una legislación adecuada; como descrito en otro capítulo, la circulación de los productos verde con Coca sería en absoluta seguridad,  ya que no es posible descomponerlo y obtener materias primas para producir sustancias ilícitas.

De hecho es interesante – y tal vez curioso – que el derecho internacional ni siquiera haya tomado en cuenta el tema de regularizar por ley la comercialización de los productos verdes con Coca; por lo tanto, valorando todo el conocimiento actual sobre la hoja entera, sus alcaloides, los cambios en los procesos fisiológicos digestivos y las reacciones a las altas temperaturas de cocción, esos productos  no deben de ninguna manera caer bajo las malhechas leyes actuales que controlan la Coca de los Andes, injustamente e inadecuadamente.

Ya que no existe una legislación sobre la distribución en los mercados mundiales de los productos verdes con Coca, tampoco es posible  transgredir, porque es sabido que si no hay ley, no hay crimen, del latín nullum crimen sine lege,

Otra consideración intrigante en tema de una clara separación entre el campo VERDE y el campo BLANCO de la  Coca: los perros de drogas, capacitados para reconocer sustancias artificiales ilegales – al menos por lo que es mi experiencia personal – parece que no pueden detectar la Coca verde, ni sus hojas que tienen un sabor a hierba bien típico ni los productos verdes que tienen el olor de los ingredientes a los cuales la Coca verde está agregada.

 

La única alternativa viable a la Coca es la Coca:

el uso natural y benéfico debe urgentemente difundirse,

así que desaparezca – o por lo menos se reduzca mucho – el uso artificial e ilícito.

La Coca es una parte irremplazable de posibles soluciones

de aquellos mismos problemas de que es injustamente considerada responsable.

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