REGRESAR a BOLIVIA

El círculo, roto e interrumpido en 1994, de mi experiencia en el Chapare boliviano aparentemente se compuso  en el aire fino de los 4000 metros de La Paz 

Estoy profundamente agradecida a Felipe Cáceres García, Viceministro de Defensa Social, por haberme acogido, en su habitual amistad y disponibilidad, en el Viceministerio a su cargo, para que compilara algunas propuestas sobre el uso de la sagrada Coca verde y por haber cumplido un deber de justicia en la rehabilitación de mis derechos civiles.

Tardó 3 meses, del 22 de octubre de 2006 al 14 de enero de 2007, pero tuve en mis manos todos los documentos que demuestran mi absoluta inocencia en los eventos de 1994 – descritos en otros capítulos – así como la transparencia y radicalidad de mis acciones y mi la coherencia  junto a los campesinos del Chapare, en nombre de la Ética, la Justicia y el Rrespeto hacia la Vida, las Culturas y los Pueblos.

Mis acusadores de entonces, enemigos de los Pueblos Indígenas, se esperaban de mí – y de hecho lo intentaron todo para conseguirlo – cualquier información que comprometiera  a los dirigentes de la Federación de Trabajadores Campesinos del Trópico de Cochabamba (FETCTC), algo que hiciese suponer un vínculo de ellos con el narcotráfico internacional y/o con los movimientos subversivos en América Latina;  manifestaron  sobretodo un interés morboso respeto a mi colaboración con Evo Morales Ayma, de quien consideraban yo fuese una de las personas más allegadas: si hubiese caído  en la trampa del chantaje y el miedo – y no fue fácil resistir – tal vez Morales no hubiese llegado a la Presidencia de Bolivia

Entonces permanecí incorruptible, a costa de cualquier riesgo, a pesar de las amenazas pesadas, en la certeza de obtener un lugarcito en aquel  mundo del Chapare tan lejos de mis raíces, al cual me había entregado sin reserva…

En el mes de julio de 2006 una esperanza se encendió cuando Felipe Cáceres García me transmitió por teléfono la invitación del Gobierno para volver a Bolivia, tal vez para seguir trabajando en la valorización de la Coca, tras los años de estudios y experiencias en Cusco (Perú), después de la expulsión de Bolivia.

Sin embargo el Presidente Morales no me recibió, ignorándome de la manera más indiferente, como si fuera un fantasma reaparecido de un pasado que no se desea despertar, olvidando como yo también hubiese sufrido, como muchos de ellos, por la injusticia y la represión.

Un momento fugaz y fortuito, en las celebraciones oficiales del aniversario presidencial de 2006, ha dejado marcas de hielo en el sólo encuentro, a pesar del calor agobiante de la selva húmeda del Chapare. 

Entonces acogí la sugerencia tácita de que quedara conforme con la justicia obtenida y no creara problemas al Gobierno, evitando cualquier énfasis público y la participación de la prensa que en el momento de mi expulsión se había de veras pasado, echándome en las portadas de los periódicos con los títulos más diversos y despectivos …

Confirmo mi agradecimiento a Felipe Cáceres García, por la disponibilidad suya personal, de su familia y empleados de su Viceministerio, agradecida de haber encontrado en su persona el verdadero hombre clave, esencial e insustituible, del Gobierno Nacional de Bolivia, con una rara habilidad para desenredar situaciones conflictivas, de alta tensión, preservando los valores y las relaciones humanas, con un gesto amable en el momento adecuado …

Revisando los hechos bolivianos en que acabé atrapada en 1994 y las modalidades cuestionables, adoptadas, a nivel presidencial, para el cierre oficial … del incidente, inevitablemente me quedo con varias preguntas sin respuesta …  Sin embargo estoy segura de que, por encima y fuera de la falibilidad humana, todo tiene su sentido que tarde o temprano se revelará…

Tal vez, quién sabe… un día… el capítulo Bolivia 1994, para mí todavía no pacificado, volverá a una mesa común para recomponerse en la armonía de la verdadera justicia y solidaridad, tan arraigadas en el mundo andino-amazónico, porque no puede quedar sólo para mí la inquietante pregunta: ¿¿¿ …. Entonces … los ideales, la solidaridad, las reivindicaciones y la persecución compartidas y sufridas, los sueños de los Pueblos y de la Culturas sin fronteras … así se pierden en los laberintos de … Palacio…???

Aquí una entrevista a Felipe Cáceres García, Vice Ministro de Defensa Social del Gobierno Nacional de Bolivia.

(Grabada por Emma, el 10 de Enero de 2007 en La Paz, Bolivia).

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